La pintura a mano permite que cada pieza tenga ligeras variaciones únicas, lo que convierte a cada tarjetero en un artículo verdaderamente especial. Su estructura abierta facilita colocar y retirar tarjetas con comodidad, por lo que es ideal para escritorios, oficinas, mesas de trabajo o como un detalle artesanal para regalar.
Perfecto para quienes desean añadir un toque colorido, funcional y auténticamente salvadoreño a su espacio.










